Túneles en Tuxtla Chico.¿Mito o realidad?

Tuxtla Chico, Tuxtla Chico, Chiapas 0 0 551 may 21, 2014

La tradición oral Tuxtla Chiquense , ya sea antigua o contemporánea narra en forma insistente la presencia de oquedades sin fondo (Canshape) o túneles de longitud variable con ramificaciones que dan a diferentes partes de la ciudad. Pero poco o nada hay de pruebas concretas al respecto. Las menciones de la existencia de estos ductos da lugar a una serie de testimonios de primera mano que dan cuenta de la presencia fortuita de más de un afortunado deambulando en las entrañas del pueblo tras la búsqueda de algún animalillo que se ha escondido en lo que al principio parecía ser una pequeña entrada, pero al escarbar termina siendo una especie de cueva lo suficientemente ancha y alta para el paso de una persona de regular tamaño. Al entrar tras la búsqueda de un armadillo o tlacuache rastreado por los perros de caza, los que han vivido la experiencia refieren haber penetrado varios metros en la oscuridad, refiriendo la inundación paulatina al entrar que va desde los pies al inicio hasta llegar a la altura del pecho, lo que obliga a dar marcha atrás.
El túnel de más referencia es que el según las distintas narraciones pasa por debajo de la Iglesia de Candelaria , se avanza una cuadra sobre su salida principal (en la Calle Mina) y da vuelta hacia la izquierda a lo que se conoce como el “Canshape” (Calle Zaragoza).que era un hueco sin fondo que no se llenaba con nada. Las personas aventaban la basura ahí y veían con admiración como desaparecían sus deshechos para nunca más volver. Actualmente este hueco ha sido rellenado y se ha edificado en el lugar una casa habitación. Se dice que escondido entre la edificación se encuentra la entrada (¿Salida?) al túnel.
La tradición oral Tuxtla Chiquense , ya sea antigua o contemporánea narra en forma insistente la presencia de oquedades sin fondo (Canshape) o túneles de longitud variable con ramificaciones que dan a diferentes partes de la ciudad. Pero poco o nada hay de pruebas concretas al respecto. Las menciones de la existencia de estos ductos da lugar a una serie de testimonios de primera mano que dan cuenta de la presencia fortuita de más de un afortunado deambulando en las entrañas del pueblo tras la búsqueda de algún animalillo que se ha escondido en lo que al principio parecía ser una pequeña entrada, pero al escarbar termina siendo una especie de cueva lo suficientemente ancha y alta para el paso de una persona de regular tamaño. Al entrar tras la búsqueda de un armadillo o tlacuache rastreado por los perros de caza, los que han vivido la experiencia refieren haber penetrado varios metros en la oscuridad, refiriendo la inundación paulatina al entrar que va desde los pies al inicio hasta llegar a la altura del pecho, lo que obliga a dar marcha atrás.
El túnel de más referencia es que el según las distintas narraciones pasa por debajo de la Iglesia de Candelaria , se avanza una cuadra sobre su salida principal (en la Calle Mina) y da vuelta hacia la izquierda a lo que se conoce como el “Canshape” (Calle Zaragoza).que era un hueco sin fondo que no se llenaba con nada. Las personas aventaban la basura ahí y veían con admiración como desaparecían sus deshechos para nunca más volver. Actualmente este hueco ha sido rellenado y se ha edificado en el lugar una casa habitación. Se dice que escondido entre la edificación se encuentra la entrada (¿Salida?) al túnel.
Prácticamente toda la población de entonces testifico el hecho, organizando reuniones de hasta 140 personas que solicitaban el rezo de un novenario para parar esta insólita lapidación, que ni la misma llegada de patrullas de policía pudo parar.
Se propuso que al final del novenario se empezara la edificación de una iglesia justo donde la entrada de uno de los túneles estaba ubicado. Sonidos lastimeros, presencia de sonidos de caballos invisibles que pasan a todo tropel, Observancia de duendes llamados Chichimites son entre otros los fenómenos que fueron observados. Actualmente la iglesia de Santiago apóstol se encuentra en plena construcción.
Verdad o mentira , lo que es cierto es que esta historia vive en el colectivo general de una población cuyas costumbres , tradiciones y leyendas están a punto de sucumbir ante la llegada de distractores externos que incomunican a las generaciones de mayor edad con las nuevas.
El recuperar los testimonios y explorar la posible veracidad de estos dichos da lugar al compromiso de dar seguimiento a la confianza otorgada en entrevistas y platicas con la población que nos regala la ilusión de un mistismo que aunque no aparece en libros es parte importante de la interpretación de su realidad.

El siguiente paso será, con pico y pala en mano desenterrar literalmente el misterio de una historia que se niega a morir y hoy más que nunca reclama su vigencia. ¿Nos acompañas?

Autor: jose marquez